Desde el momento en que un bebé alcanza y agarra un dedo por primera vez, comienza el desarrollo de la coordinación mano-ojo. Este dominio progresivo - la capacidad de ver un objeto, planificar un movimiento de alcance y ejecutarlo con precisión cada vez mayor - es uno de los desarrollos motores más prácticamente importantes de los primeros tres años, sustentando todo desde la autoalimentación hasta el dibujo hasta eventualmente escribir.
Entender la secuencia del desarrollo de la coordinación mano-ojo, qué impulsa su desarrollo, y qué actividades la apoyan mejor ayuda a los padres a involucrarse con este aspecto del desarrollo motor de su hijo con comprensión e intención juguetona.
Healthbooq apoya a los padres en el seguimiento de los hitos del desarrollo de la motricidad fina y proporciona orientación de actividades apropiadas para la edad para apoyar la coordinación mano-ojo en los primeros años.
De reflejo a control voluntario
Al nacer, el reflejo de prensión ya está presente - un recién nacido curvará sus dedos alrededor de cualquier objeto colocado en la palma. Este reflejo no es voluntario; el bebé no intenta agarrar, ni puede liberar el objeto voluntariamente. Durante los primeros tres a cuatro meses, el reflejo gradualmente entra bajo control voluntario y es complementado por el alcance intencional.
Para los tres a cuatro meses la mayoría de los bebés pueden seguir un objeto en movimiento en su campo visual y comienzan a golpear objetos al alcance. Para los cuatro a cinco meses pueden alcanzar y agarrar objetos, aunque el alcance temprano es a menudo con dos manos e impreciso. A los seis meses la mayoría de los bebés pueden pasar objetos de una mano a la otra, y el alcance se vuelve progresivamente más preciso y con una mano.
El agarre de pinza
Uno de los hitos más significativos en el desarrollo de la coordinación mano-ojo es la emergencia del agarre de pinza - usar la punta del dedo índice y el pulgar para recoger objetos pequeños - que típicamente se desarrolla entre ocho y doce meses. Antes de que el agarre de pinza emerja, los bebés recogen objetos pequeños con un movimiento de rastrillo, sacándolos hacia la palma con los dedos curvados. El agarre de pinza permite la manipulación precisa de objetos pequeños y es un requisito previo para la autoalimentación con pequeños trozos de comida, así como para el desarrollo posterior del dibujo y la escritura.
De uno a tres años
Entre doce y dieciocho meses los niños pequeños desarrollan la capacidad de apilar dos a tres bloques, pasar las páginas de un libro de cartón, usar una cuchara con precisión cada vez mayor pero aún inconsistente, y comienzan a hacer marcas con una crayola. El agarre de pinza está bien establecido y los objetos pequeños se manipulan con precisión cada vez más deliberada.
Entre dieciocho y veinticuatro meses, la capacidad de apilamiento se extiende a cinco o más bloques; el niño pequeño puede pasar las páginas individuales de un libro, sostener una crayola con alguna variación en el agarre (a menudo un agarre de puño completo inicialmente), y hacer marcas intencionales. De dos a tres años, el corte con tijeras (con apoyo), enhebrar perlas grandes, construir estructuras de bloques complejas, y dibujar con movimientos más propositivos reflejan el refinamiento continuo de la coordinación mano-ojo.
Qué apoya el desarrollo
El apoyo más efectivo para el desarrollo de la coordinación mano-ojo es el juego con objetos variados que requiere alcanzar, agarrar, manipular y colocar: recoger y colocar objetos pequeños (alimentos de dedo, anillos de apilamiento), juegos de inserción (insertar formas a través de agujeros), dibujo y pintura, juego con plastilina (estrujando, rodando, presionando), apilamiento y construcción, enhebrado, y juego acuático con vertido. La variedad de tamaño, textura y peso proporciona la variación sensoriomotora que impulsa el aprendizaje, y la repetición inherente en el juego proporciona la práctica que el sistema motor en desarrollo necesita.
Ideas clave
La coordinación mano-ojo - la capacidad de coordinar lo que los ojos ven con lo que hacen las manos - se desarrolla progresivamente en los primeros tres años, desde el reflejo de prensión primitivo del recién nacido hasta la capacidad del niño en edad preescolar de construir estructuras, enhebrar perlas y usar un lápiz. El desarrollo avanza de lo reflejo a lo voluntario, de lo crudo a lo refinado, y de la prensión de toda la mano al agarre de pinza preciso. El juego con objetos, materiales y texturas variados es el apoyo más efectivo para este desarrollo, porque proporciona la práctica repetitiva y variable que impulsa el aprendizaje motor.