Los objetivos de discutir conflictosAntes de iniciar la conversación, aclare sus objetivos. Quieres:
Comprenda lo que sucedió: Obtenga la perspectiva de su hijo sobre la situación, no solo la reacción emocional inmediata.
Valide su experiencia: Hágale saber a su hijo que sus sentimientos son importantes y comprensibles.
Ayúdelos a entenderlo: Apoye su comprensión en desarrollo de las perspectivas y motivaciones de los demás.
Entrenador de resolución de problemas: Ayúdelos a pensar en lo que podrían hacer diferente la próxima vez.
Desarrolle su confianza: Hágales saber que cree que pueden afrontar los desafíos sociales.
Evite objetivos como lograr que dejen de quejarse, culpar al otro niño o arreglar la situación inmediata.## Momento y estado emocionalLa eficacia de la conversación depende en parte del momento oportuno:
No hable inmediatamente: Si su hijo está muy molesto, no puede pensar con claridad. Espere hasta que se hayan calmado un poco.
Elija un momento de calma: Elija un momento en el que no esté apurado ni frustrado. Si está estresado, su hijo lo sentirá.
Evite la transición: Regresar a casa después de la guardería a menudo no es el mejor momento. Primero déle a su hijo un tiempo de descompresión.
Atención personalizada: Encuentre un momento tranquilo a solas con su hijo, libre de hermanos u otras distracciones.
Esté disponible para seguimiento: Planee registrarse nuevamente, ya que a veces los niños comparten más detalles más tarde.## Cómo iniciar la conversaciónComience con preguntas abiertas y no inductivas que inviten a su hijo a compartir:
"Cuéntame qué pasó hoy en la guardería".
"¿Cómo te sentiste cuando eso pasó?"
"¿Cuál fue la parte difícil?"
Escuche más de lo que habla. Resista la tentación de llenar el silencio o agregar sus interpretaciones. El propio relato de su hijo, aunque no sea del todo exacto, refleja su experiencia y perspectiva.
Continúe con preguntas amables que demuestren que está escuchando:
"¿Y luego qué pasó?"
"¿Cómo te hizo sentir eso?"
"¿Qué hiciste?"## Validación de sentimientosIndependientemente de lo que su hijo haya sentido en la situación, valide ese sentimiento:
"Fue frustrante cuando Marcus te quitó el juguete".
"Puedo ver por qué te sentiste triste cuando no te dejaron jugar".
"Quedarse fuera del juego haría que cualquiera se sintiera molesto".
La validación no significa aceptar que el otro niño era "malo" o que la situación era injusta. Simplemente reconoce que la respuesta emocional de su hijo tiene sentido.
Evite estas declaraciones, que sin querer descartan sentimientos:
- "No llores, no está tan mal"
- "Estás bien, estás bien"
- "¿Por qué estás molesto? No es gran cosa"
- "No deberías sentirte así"## Ayudar a su hijo a comprender las perspectivas de los demásA medida que su hijo se calma, puede introducirle suavemente la toma de perspectiva:
"¿Por qué crees que Marcus quería jugar con ese juguete?"
"¿Qué crees que estaba pensando Maya cuando dijo eso?"
"¿Cómo crees que se sintió Marcus cuando lo golpeaste?"
Estas no son preguntas acusatorias: son curiosidad genuina. Es posible que su hijo no sepa las respuestas, y eso está bien.
Para los niños en edad preescolar mayores, podría decir: "Todos tenemos sentimientos diferentes sobre las cosas. Marcus quería el juguete y tú lo querías. Ambos sentimientos son reales".## Coaching para la resolución de problemasUna vez discutida la situación, avance hacia la resolución del problema:
"Si algo como esto vuelve a suceder, ¿qué podrías hacer?"
Deje que su hijo genere ideas primero. Podrían sugerirte golpear, pero puedes reconocerlo sin respaldarlo: "Golpear es lo que te apetecía hacer. ¿Qué más podrías hacer?".
Sugiera alternativas suavemente:
- "Podrías pedir turno"
- "Podrías conseguir un juguete diferente"
- "Podrías encontrar un cuidador que te ayude"
- "Se podría decir 'Eso me hace enojar'"
Practica estas alternativas: "Muéstrame cómo pedirías un turno" o "¿Qué dirías si te sintieras enojado?"## Manejando tus propias emocionesSu hijo recibe señales emocionales de usted. Si está enojado con el otro niño o frustrado con su hijo, él lo sentirá:
No culpes al otro niño: Decir "Eso fue malo" o "Se estaban portando mal" le enseña a su hijo que los conflictos ocurren porque alguien es malo, no porque ambas personas tengan necesidades contrapuestas.
No convierta a su hijo en "la víctima": Si bien siente empatía por la experiencia de su hijo, evite posicionarlo como víctima de un agresor. Esto puede aumentar la vergüenza o dañar su sentido de agencia.
Administre la frustración por separado: Si se siente frustrado porque su hijo está luchando con conflictos, procese eso por separado. Su hijo necesita sentirse aceptado.
Modelo de resolución de problemas: Si usted reacciona queriendo llamar a los padres del otro niño o exigir acción, su hijo aprenderá que los conflictos requieren intervención externa en lugar de pensar en soluciones.## Diferentes conflictos, diferentes conversacionesDiferentes tipos de conflictos justifican enfoques ligeramente diferentes:
Su hijo resultó herido: Concéntrese en el consuelo, la validación y en cómo los cuidadores pueden ayudar a prevenir daños futuros.
Los sentimientos de su hijo fueron heridos: Valide el dolor y enséñele a resolver problemas. ¿Existe un patrón o se trata de un problema puntual?
Su hijo lastimó a otro niño: Discuta el impacto, la resolución de problemas y tal vez una disculpa. Concéntrese en comprender qué llevó a ese comportamiento, no en la vergüenza.
Su hijo fue excluido: Valide la soledad y piense con quién más podría jugar o formas de empezar a unirse a un grupo.## Seguimiento con los cuidadoresDependiendo del conflicto, también podrías comunicarte con los cuidadores:
Para incidentes graves: Si su hijo resultó herido o si la agresión fue grave, comuníquese con los cuidadores para comprender qué sucedió y qué harán a continuación.
Para patrones recurrentes: Si su hijo informa que el mismo niño es cruel repetidamente, hable con los cuidadores sobre lo que ha observado.
Para el comportamiento de su hijo: Si su hijo fue el agresor, hable con los cuidadores sobre lo que sucedió y cómo usted está apoyando mejores decisiones en el hogar.
Las conversaciones con los cuidadores deben centrarse en comprender, no en culpar.## Construyendo resiliencia a lo largo del tiempoCada conversación en la que usted valida a su hijo y lo entrena en la resolución de problemas aumenta su confianza en que los conflictos son manejables. Con el tiempo, su hijo interioriza estas estrategias:
- Las emociones son temporales y manejables.
- Los problemas muchas veces tienen solución.
- Otras personas también tienen perspectivas y sentimientos.
- Pueden manejar situaciones difíciles.
Esta fundación apoya la resiliencia que se extiende mucho más allá de la guardería.
Ideas clave
Las conversaciones efectivas sobre conflictos en la guardería se centran en comprender la experiencia de su hijo, validar sus sentimientos y enseñarle a resolver problemas en lugar de culpar a sus compañeros o expresar la frustración de los padres. El diálogo tranquilo y sin prejuicios ayuda a los niños a desarrollar habilidades de resolución de conflictos.